EL ABC DE LOS EXFOLIANTES

La piel es algo fantástico. Es un mecanismo con un diseño tan perfecto que es capaz de protegerse y regenerarse por ella misma pero, como todos los mecanismos, está sujeta al desgaste del tiempo y esto afecta a su calidad y a su aspecto externo. Es en este punto dónde adquieren especial importancia los cosméticos y en concreto los exfoliantes.

Uno de los procesos que más se ve afectado debido al envejecimiento cutáneo es el de la regeneración natural de la piel. Durante la juventud nuestra piel se desprende a diario de las células muertas y las reemplaza por células nuevas. A medida que cumplimos años, este proceso se va ralentizando progresivamente con lo que la regeneración natural de la piel se hace cada vez más lenta y esto se traduce en la aparición de arrugas y líneas de expresión.

Gracias al proceso de renovación celular, una piel joven cambia las células de toda la superficie corporal cada 28 días aproximadamente pero a partir de los 30 años, las células nuevas no reemplazan a las viejas con tanta facilidad lo que hace que las capas cercanas a la superficie se vuelvan más gruesas y menos luminosas. Esta ralentización en la formación de nuevas células da pie a una piel más desvitalizada y apagada, así como a la aparición de las primeras arrugas. Y es en este momento donde los exfoliantes adquieren una importancia vital ya que ayudan al desprendimiento de todas esas células muertas que obstruyen la correcta respiración de la piel.

Exfoliante

¿Qué son los exfoliantes?

Como ves, los exfoliantes son la solución cosmética al problema de ralentización en la regeneración de la piel. Se trata de productos que eliminan las células muertas haciendo que la superficie de nuestra piel se vea más suave y más lisa a la vez que la mantienen más fresca y joven y con un plus de luminosidad.

Tipos de exfoliantes

Salvando las características particulares de cada uno de los exfoliantes que hay en el mercado, podríamos agruparlos en 4 tipos:

  • Exfoliantes físicos o mecánicos
  • Exfoliantes químicos
  • Exfoliantes enzimáticos
  • Exfoliantes electrónicos
  • Los exfoliantes físicos o mecánicos son aquellos que eliminan las células muertas mediante la acción de frotar un producto o material sobre la piel, consiguiendo de esta manera un arrastre de las células muertas. Es decir que en este caso el pulido de la piel se consigue gracias a los gránulos que contiene el peeling.
  • Los exfoliantes enzimáticos son los más suaves ya que eliminan las células muertas por disgregación de las mismas. En este caso no hay partículas que, mediante acción mecánica, eliminen las células muertas sino que las enzimas degradan la queratina y eliminan las células muertas de una manera extremadamente respetuosa con la piel. Por norma general suelen estar formulados a base de enzimas papaya (papaína) y de piña (bromelaína) que, tras un periodo de exposición, dejan la piel libre de células muertas al retirar el producto de la piel.
  • Los peelings químicos actúan disolviendo los enlaces que mantienen unidos los queratinocitos. Al liberarse de su anclaje, las células que forman parte de nuestra piel son mucho más fáciles de eliminar, de manera que la piel se exfolia y se renueva sin que tengamos que hacer ninguna manipulación sobre la piel. En el mercado existen multitud de peelings químicos en función del activo utilizado y de su concentración, y que dan lugar a peelings superficiales, medios o profundos. Entre los activos más utilizados para este propósito encontramos los Alfa-Hidroxiácidos como el Ácido Glicólico o el Láctico, y los Beta-Hidroxiácidos como el Ácido Salicílico.
  • Por último, la exfoliación electrónica engloba los peelings que se realizan mediante láser o sistemas de luz pulsada que engloban desde el resurfacing a base de dióxido de carbono o el IPL.

 

¿Es necesario exfoliar la piel?

Por norma general podríamos decir que la exfoliación es recomendable antes de los 30 e imprescindible después de esta edad. Así que la respuesta es sí, aunque siempre escogiendo un producto que se adapte perfectamente a las necesidades de tu piel y que realice el proceso de una manera suave.

Debemos tener en cuenta que las células de la capa externa  están muertas, por lo tanto no tienen irrigación sanguínea y si no se desprenden al ritmo adecuado engrosan la barrera natural que conforma la piel, aportando un aspecto rugoso y poco transparente. Este engrosamiento de la piel también provoca que los tratamientos sean menos efectivos ya que la barrera que deben atravesar para llegar a los tejidos diana es mucho más gruesa.

Por otro lado, es importante que te dejes asesorar a la hora de escoger el mejor exfoliante para tu piel. Es cierto que la exfoliación supone una agresión, que aunque controlada y necesaria, puede dañar la piel si no se realiza de forma adecuada. Es por esto que es importante que escojas el producto adecuado y que te asesoren en cómo hacerlo de una manera segura para tu piel.

 

Exfoliante

 

¿Qué exfoliante es el más adecuado para mi piel?

Cada tipo de piel debe exfoliarse de una manera determinada. Nos referimos no solo al tipo de producto que utilices para exfoliarte si no que también hacemos referencia a como debes hacerlo y con qué frecuencia.

Si tu piel es sensible debes escoger geles o cremas exfoliantes suaves formulados con partículas que no sean de origen natural. Piensa que al triturar los huesos o pepitas de las frutas, las partículas que se obtienen siempre son aristadas ya que es imposible conseguir una esfera perfecta. En cambio, las partículas plásticas se fabrican buscando esferas perfectas, que no tengan aristas que puedan dañar la piel, lo que hace que sean bien tolerados hasta por las pieles más delicadas. Siempre es mejor exfoliar suave pero regularmente, que hacer una exfoliación muy profunda y no volver a exfoliar la piel de nuevo en un largo período de tiempo. Otra opción muy recomendable para las pieles sensibles son los peelings enzimáticos, que eliminan células muertas sin que haya fricción sobre la piel.

Si tu piel es seca opta por exfoliantes de grano medio, preferiblemente en textura crema para que la acción abrasiva del peeling se contrarreste con la base protectora de este tipo de peelings y la piel no quede desprotegida.

Si tu piel es rugosa al tacto y ligeramente asfixiada y engrosada, puedes optar por los peelings mecánicos algo más abrasivos. Este tipo de exfoliantes reciben el nombre de “microdermoabrasión” y son ideales para pulir las capas externas de la piel cuando el tacto no es lo suficientemente suave.

En cambio, si tienes problemas de pigmentación o tu piel es grasa, opta por los exfoliantes químicos que limpiarán en profundad la piel y eliminarán los cúmulos de melanina en la superficie de la piel aclarando las manchas.

Como ves, los exfoliantes son los grandes aliados para el cuidado básico de nuestra piel. ¿Y tú? ¿ya sabes cuál es el tuyo?

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